El museo salino se sitúa en las instalaciones utilizadas durante siglos para su producción, a 250 metros del casco urbano y de camino hacia el Santuario de Dorleta.

La actividad entorno a su manantial constituyó durante siglos “la sal de la vida” del municipio, propició su nacimiento e, incluso, le dio su nombre.

El frío y húmedo clima de la villa no favoreció que la explotación salina se realizara por evaporación solar, característica que la diferencia de otros muchos pueblos salineros, sino por un minucioso proceso de calentamiento del agua con fuego de leña.

El llamado “oro blanco” ha sido un preciado bien económico por poseer propiedades esenciales para la nutrición del ser humano y de los animales, así como por su uso para la conservación de alimentos. Hoy se le reconocen más de 14.000 directas o indirectas.

En este espacio se recrea la historia de la evolución de su explotación, rehabilitado para mostrar los distintos métodos utilizados desde la Edad de Hierro hasta 1972, fecha en que se cierra la explotación salina por la fuerte competencia de la sal marina.

Sábados, domingos y festivos la visita será en euskara a las 12.00 h y en castelllano a las 13.00 h

Para cualquier otra cita o visita de grupos de 10 o más personas, se ruega hacer una reserva en el teléfono

VERANO:

Junio: sábados y domingos 12:00 (euskera) eta 13:00 (castellano)

Julio y agosto: de jueves a domingo y festivos  11:30 (euskera) eta 13:00 (castellano)

Septiembre: sábados y domingos 11:30 (euskera) eta 13:00 (castellano)

En otros horarios previa reserva.