Como inicio y fin del recorrido, se propone la zona deportiva de Agorrosin, si bien la ruta cuenta con varios accesos y salidas alternativos. Tratándose del sendero del cinturón verde de Bergara, éste recorrido rodea el casco urbano a través de zonas de recreo y pequeños espacios naturales a conservar. En conjunto, disfrutaremos del paisaje, la vegetación y fauna de los alrededores de Bergara, así como de interesantes elementos de gran valor histórico artístico y de magníficas vistas del valle del Deba y de la villa.

RECORRIDO

Frente a la entrada de Agorrosin hay un panel que indica el punto de inicio e informa sobre las características del recorrido.

Una vez atravesado el paseo Boni Laskurain, el camino se dirige hacia el barrio de Goiauzoa, hasta la ermita de San Martzial. Se trata del tramo con mayor pendiente. A lo largo del camino destacan la fuente de Askatsu y el robledal que conserva en su entorno. Junto a la ermita de San Martzial encontraremos una zona recreativa, así como recursos para conocer la naturaleza y las tradiciones del lugar. Siguiendo más adelante, entre caseríos, el camino nos conducirá a la cruz de Surraga, que nos ofrece unas vistas panorámicas magníficas. En el descenso, a 200 metros de nuestro camino se encuentra el hórreo de Agarre; tras admirarlo, nos dirigiremos a la torre de Gabiria y llegaremos al barrio de San Antonio.

Desde San Antonio iniciaremos la segunda parte del recorrido. Para ello, subiremos hasta la antigua vía del tren, que nos fue legada por los “Ferrocarriles Vascongados”. Es un camino cómodo y llano, que permite disfrutar de hermosas vistas sobre los paisajes de la comarca y sobre el casco histórico de la villa. Destaca también el bosque de Errekalde, que llega hasta el núcleo urbano de la villa. Al llegar a lo que fue la estación del ferrocarril, descenderemos hacia el palacio de Moiua y entraremos de nuevo en la población para finalizar nuestro recorrido en Agorrosin.

Allí, el Centro de Actividades de Agorrosin nos ofrece su bar-restaurante, piscina y balneario donde poner la guinda a nuestra jornada de ocio.